28 de junio de 2006






No sé si por la melancolía del paisaje, por mi propia melancolía, o por esa sensación de abandono, de dejarme llevar por la corriente, el río Douro porgugués, agua de mi agua y de mi río, ayer, mis ojos contemplaron estos paisajes con otros ojos. Diferentes, nostálgicos, ojos que miran sin ver. Ojos que sienten la mirada perdida, confundida.

Es difícil intentar descifrar en qué momento las aguas tumultuosas del Duero/Douro se mezclan y confunden. Es difícil saber cuando nos mantenemos con la cabeza fuera del agua y cuando comenzamos a zozobrar.

Lo siento, hoy no voy a escribir sobre mis vivencias del día de ayer. Poco importan.

Os dejo esas imágenes preñadas de belleza.

8 comentarios:

deep dijo...

Olá, Concha! Conheço muito bem este percurso que, no entanto, não faço há alguns anos. Este rio é maravilhoso.
Boa tarde.

PMBC dijo...

Percurso belíssimo. Já falei sobre ele em http://www.andarines.com/
"Passeio a Barca d'Alva"

diegui dijo...

Solo decirte q te sigo visitando cada dia.Encantador.Un abrazo.

hfm dijo...

De uma beleza tocante!

Antona antonA dijo...

preciosas imagenes,especialmente la primera,trasmite paz
salu2

Teresa Queiroz dijo...

Bellíssima scomo siempre!!! me encantan

Paulo Sempre dijo...

São lugares de ausência onde..segredos.. se supultaram para sem....nas sinistradas paredes puritanas.....mas..não deixam de ser românticas se lhes retirar-mos a morte que há em si...

Paulo

dulce dijo...

Lindíssimas fotos. E eu que não conheço o Douro!!! E sou portuguesa!!! Ainda tenho muito para descobrir.
Beijos.