21 de julio de 2006





Es como una fuerza irresistible que doblega la voluntad.

Esas piedras, a uno y otro lado del camino me hablan, me susurran y me transmiten sensaciones que los hombres no son capaces ni de procesar en su mente.

El silencio, en su pesadez, hace liviano el paso y la armonía se adueña del paisaje.

El regreso, desde un remoto lugar, se patentiza. Como si salieran al paso otras vidas, en pretéritas épocas, al lado de inverosímiles seres.

20 de julio de 2006

Europeade









Esta ciudad bulle de filosofía europeísta. Europa se vuelca con Zamora y viceversa.

No hay fronteras que no pueda quebrar la música, la danza, ni la alegría que se aloja en el espíritu de las gentes cuando se va a ofrecer y compartir.

Las guerras alejan a los pueblos, los masacran. La danza los unifica y les inoculan un poso de felicidad.

Cada rincón, cada calle, cada plaza bulle de esperanza y de color. Y mientras cinco mil europeos de diferentes puntos se miran y se sonríen, se enlazan las manos y cantan, las bombas siguen cayendo en El Líbano, en aquél país de los cedros, en aquélla ciudad cosmopolita y gentil de Beirut donde las mujeres cubren sus cabezas, llevan minifaldas y bailan hasta el amanecer en cualquier discoteca.

Ahora lloran y sufren.

17 de julio de 2006

Poesía del paisaje




No sé si me perdonará el Duero la traición de abandonarlo temporalmente para regresar a la vera de uno de sus afluentes, el Esla, este río bicolor, azul y verde, que me acaricia cada día al abrazarme a sus aguas.

Caminos y recodos que me ayudaron a crecer y a comprender que la poesía no es, simplemente, unos cuantos versos escritos sobre un papel, sino un lugar especial, ese lugar, el lugar donde se desea estar.

El aire es tan puro, tan limpio, que daña la piel y la garganta se hace añicos.

Chonina, contempla estos rincones y respira hondo. Respira profundamente hasta que tu piel sea líquen. Este post te lo dedico a ti. Un beso.

El discreto encanto de la ruralidad



Al volver a casa de mi breve expedición geológica, Maximina, como el pastor hablaba a Unamuno en sus paseos campestres, me habló de la simpleza del vivir, del pasado y del presente, de la quitud del paisaje y del enervamiento del alma.

Y mientras lo hacía, sus menudos ojos atisbaban y me transmitían esa luz que cegamos cada día mientras la vida pasa.

11 de julio de 2006




Mi refugio es ahora temporal. Lo adornan las piedras que aislan las voces devoradoras de secretos.

Caen los incipientes y bruñidos racimos sobre las ideas y refrescan la tarde. A lo lejos me llegan mil acordes de violines sobre tierra mojada. Sobre el agua que cae y me envuelve.

Y yo me dejo llevar.

1 de julio de 2006



La música hace de los hombres seres especiales.

Cuándo se compone...?
Cuándo se escucha...?
Cuándo se ofrece...?
Cuándo se interpreta...?

Y los gestos...?
Y la mirada...?
Y las caricias...?

Acaso el hombre no es un ser especial cuando abunda en gestos, miradas y caricias...?