24 de septiembre de 2006





Domingo matinal.
Como testigo el cielo. Preñado de nubarrones.

Preñado tal vez, de tierna preñez, el blanco vestido nupcial.
Todo cabe.

Amurallado el tiempo como se amurallan las perspectivas
bajo esta lluvia que cala hasta los huesos. Como fondo el gran ojo del puente. El río reparador, río mesetario y atlántico.

Sentarse y esperar a que afloren las necesidades. De cada cual.
Cada cual con sus necesidades.

Al fin y al cabo, necesitamos cuando nos necesitan.

22 de septiembre de 2006





Se cree el otoño que ha llegado y, como asíduo, ha pasado desapercibido.
No ha sido así. El otoño ha barrido las últimas briznas de polvo del verano y un desasosiego impregna el alma errante.

El otoño empuja con fuerza ante esta resistencia del tiempo que se empeña en detenerse, como se detienen los siglos en las quejumbrosas paredes, en el cubo milenario por donde se filtra el viento.

Es ahora, ante el inminente invierno de la vida, cuando cunde el desasosiego existencial, esa ansiedad que turba la respiración al caer el día, acaso al levantarse, al abrir los párpados y percibir que una lágrima furtiva resbala.

Esas calles otoñales se llenan de silencio, de pasos lentos, de ancianos yermos, cuya existencia es pasado sin futuro. Ancianos silentes, lacrimosos, extraños, extrañados ante la aparición del otoño más largo y pronunciado. Más desasosegado.

17 de septiembre de 2006





Siempre el peligro.

Ni el descenso brusco de las temperaturas, ni la lluvia caída recientemente han sido suficientes. Sigue el fuego arrasador convirtiendo en ceniza todo lo que toca. Por suerte, el agua estaba allí y los helicópteros hicieron bien su trabajo. Mientras, los curiosos disfrutaron del inusual espectáculo. Ocurría esta misma tarde.

Caso fortuito, o la irresponsable mano del pirómano...?

15 de septiembre de 2006

Ciudad Rodrigo - Gloria y esplendor






Una ciudad que se enorgullece de su pasado, mima su presente y lucha por su futuro.

En estos días, en su Catedral, se puede contemplar la magna exposición Las Edades del Hombre: "Kirios", reminiscencias de todas las edades del hombre, desde su nacimiento hasta su senectud.

La fe cristiana viene a descubrir una realidad intramundana que le permite contemplar al hombre y al mundo con el halo de la resurreccíón:

"No se ha ido para desentenderse de este mundo, sino que ha querido precedernos como cabeza nuestra para que nosotros, miembros de su cuerpo, vivamos con la ardiente esperanza de seguirlo en su reino" (I Prefacio de la Ascensión)

www.porelcaminoverde.blogspot.com

14 de septiembre de 2006



Todo se ha consumado.

Mientras el cielo se cubre de presagio otoñal, mi amigo Emilio pescó la última pieza de la temporada. Casi tres kilos. Antes de que se pase por la sartén, bien fritita, vamos a inmortalizarla.

El último baño en el embalse del Esla. Las dulces miradas de Toya y de Rebeca atienden a mi cámara.

Ahora ya. Adiós verano. Adiós.

13 de septiembre de 2006






Entre silencio y bruma recupero el tiempo
entre flores abrileñas,
entre agua y tierra.

Soy ahora musa abstracta
cobijada en magma
como latente imagen,
tal vez quimera.
Sueño inconcluso.

Sombras de un pasado reciente
que se pierde,
diluído y confuso.