4 de abril de 2007

Tincho: creciendo






A los gatos les gusta
subir al cielo
trepando una escalera
de caramelo.
Les gusta hacer cosquillas
a las estrellas
con los bigotes largos
y las orejas.
Les gusta hacerles bromas
a los ratones,
jugar a la rayuela,
pasear de noche
y cantarle a la luna
sus serenatas
hasta que los descubre
la madrugada.
Liliana Cinetto
Para Monny, que quería más imágenes de Tincho.

3 de abril de 2007





De la Santa Iglesia Catedral partió la Hermandad Penitencial de Nuestro Señor Jesús de Luz y Vida, obra del imaginero Hipólito Pérez Calvo, quién, como cada año, no falta a la cita para ver partir a su hijo. "Es como si fuera un hijo para mi, por eso vengo". Claro, como un padre o una madre orgullosos de ver al hijo desfilar.

Previo a la salida de la procesión, el acto litúrgico de la imposición de medallas a los nuevos cofrades/hijos/socios. Niños en su mayoría y muchos chinitos, prueba de la generosidad y solidaridad de los zamoranos que, según estadísticas, es en Zamora donde más niños se adoptan en España proporcionalmente a los habitantes.

Y el nuevo Obispo zamorano se estrenaba, no como oficiante sino como espectador. Y la Catedral, durante el acto y la posterior misa fue un clamor: murmullos, conversaciones, caminatas, paseos, lloros, gritos....Al final, uno de los oficiantes tuvo que llamar la atención, recriminar a la feligresía por el mal comportamiento, "incluso en el momento de la Consagración" -apostilló entristecido-. Yo pensaba en el nuevo Obispo y en la mala impresión que debió recibir, tanto como le han hablado del silencio, del fervor, del respeto de los zamoranos para con su Semana Santa.

Claro que, como si de un milagro se tratara, a la llamada de un acuerdo tácito no escrito en parte alguna, la chusma hizo un penitencial silencio que continuaría hasta la llegada al Campo Santo, incluso hasta el regreso, ya de vuelta para retornar a la Catedral.

Para entonces, don Gregorio, el Obispo, ya habría comprobado que lo que le decían era cierto. Ni vítores ni aplausos, ni una palabra más alta que otra. Las gentes de Zamora son así.

2 de abril de 2007

Duero







Atardecer en el Duero
mientras la silueta de la Catedral
emerge en el horizonte.
Para qué decir nada.


1 de abril de 2007

"Tincho"





Se llama "Tincho", nombre bisílabo, como deben ser los nombres de los animalitos domésticos, para que de un golpe de voz, sepan que nos dirigimos a ellos. Le puso el nombre la nietecita de una amiga mía, Carmen María. "Tincho" tiene menos de un mes y es una delicia. Su madre, "Venus", no se aparta de su lado y ambos se arrullan sin cesar y ronronean de placer por el hecho de sentirse juntos. Pero pronto, una vez concluido el destete, Venus se pondrá muy nerviosa pues no podrá controlar a su gatito y necesitará perderlo de vista. Así son los animales irracionales de racionales. Y es que nos dan lecciones a los humanos. Me he preguntado muchas veces qué ocurriría si la raza humana se comportara de la misma forma. (................) Pero no quiero seguir divagando.
Quiero regalarle el gatito a Lara. ¿Serías capaz de aceptarlo? Sólo tienes que incorporar a tus enseres: una cajita para la tierra y dos recipientes especiales, uno para el agua y otro para la comida. Ah, y una pequeña palita para limpiar la arena cuando sea necesario. Nada más. Y disfrutarás de una gran compañía.
Un beso Lara.
¿Qué me dices?

31 de marzo de 2007

Para tí Lara y para todos los amigos







Veintisiete fotografías son las que ilustran "Huellas de Emoción" y otros tantos textos para dar argumento a lo que significa la Semana Santa para muchos zamoranos.
Nombres como Carlos Amigo, Cardenal Arzobispo de Sevilla, Andrés Vázquez, torero, Jesús López Cobos, el toresano más universasl, Javier Gómez de Liaño, el Juez que se sintío injuriado, la soparano Teresa Berganza , la actriz Nati Mistral, la que recita con la voz más profunda, Quintín Aldea, Académico de la Real Academia de la Historia, el escritor Jesús Ferrero. el poeta Jesús Hilario Tundidor, el eurodiputado Jaime Mayor Oreja, los periodistas José Luís Pécker gran conocedor de todos los imagineros españoles y muy concretamente de los zamoranos o Antonio Casado, el empresario Augusto Alonso de Auditorium Hoteles, Luciano García Lorenzo, director durante tantos años del festival delTeatro Clásico de Almagro, el campeón del mundo de motociclismo Angel Nieto y, cómo no, el alcalde de la ciudad Antonio Vázquez y el nuevo obispo don Gregorio Martínez Sacristán entre otros, han dejado plasmadas en esta obra sus sentimientos más arraigados y sus emociones más profundas lo que justifica perfectamente el título de este libro, porque dejar huella es el verdadero afán del hombre y en ello encuentra su premio y su castigo.
Como coordinadora y directora de este trabajo he de decir que ha sido para mí un auténtico placer y un privilegio ir descubriendo, una a una, todas esas huellas, todas esas emociones, que se han venido a sumar a las mías propias y que os dejo aquí:
Y a mí, quién va a sosegarme tras estas emocionantes huellas de los que me preceden...?
Aquií se han revolucionado los recuerdos, la fe, la esperanza, la añoranza, la pasión por lo de uno, por lo que fue y permanece pese a los avatares de cada cual, pese a la lejanía y circunstancias. Todo se ha revolucionado muy adentro y el nudo estrangula y se hace más tenso e inverosímil para que resista a la fuerza de tanta belleza, para que se rindan los ojos o las rodillas ante tanto dolor, ante tanta plegaria, ante tanto afán.
Las imágenes conviven en el recuerdo como el beso o como el pecho de la madre que nos guía y protege. Ambos nos alimentan de por vida y a ellos recurre nuestra memoria como el amante fiel recurre a la suya a cada instante, para evocar a su amada.
Semana Santa: siete dís con sus siete tardes y sus siete noches, con sus siete alboradas con niebla y frío, con sol y con lluvia, con lágrimas que escapan y resbalan por las mejillas, unas veces por el frío, otras por la emoción. Siete días como esas Siete Palabras que encierran la Gran Verdad sobre la Pasión del Señor. Todos en manos de todos y todos solos.
Huellas de emoción, huellas de cirios derretidos en el suelo, huellas de pies descalzos, huellas de aromas añejos que aparecen con la brisa, al doblar cualquier esquina. Huellas que se esculpen en las aguas del Duero y tiemblan al gemir las campanas de la Catedral. Huellas de abrazos entre amigos, de gritos y de susurros. De cánticos y de risas. Huellas, huellas, huellas.
Zamora, en Semana Santa, es el nexo espiritual. La ansiada meca occidental a la que hay que acudir puntual para, sentir lo más íntimo y lo más descarnado. Unos evocarán a los santos de sus pueblos, a las ancianas arrodilladas, encorvadas sobre sí mismas. Otros sentirán estremecidos el estruendoso crujir de la carraca a su espalda. O el tristísimo tañer de campanas allá, en lo más alto de la espadañaa...O vivirán el luto obligado de la época sin música, sin ruido, sin alegría: había muerto el Hijo de Dios y el luto obligaba a bajar los ojos y a cerrar el alma. Unos y otros, cada cual con sus recuerdos, cada cual con sus vidas. Todos unidos sintiendo la misma emoción.
Ha cambiado la historia de nuestros días. Los zamoranos saben callar y temblar, saben que su Semana Santa es el patrimonio más vital que han heredado de sus mayores y lo viven con intensidad para hacerlo vivir a los que, todavía llevan de la mano.
Concha Pelayo.

30 de marzo de 2007



Llegan a la boca como barco a puerto, con ganas de beberse el paisaje.
Tropiezan con el paladar y su sabor se expande suavemente por los recovecos de la cavidad bucal.
Angelusa ¿qué quieres que te diga de estos borrachitos de Alcañices...?
Pues que superan a los rebojos, madalenas, aceitadas, torrijas...incluso a los mismísimos churros de San Juan de Puerta Nueva.
He brindado por tí. Y con una copita del vino de Oporto.
¡ Va por tí, amiga!
El acto de esta mañana fue breve pero intenso. Cuando consiga arreglar mi escaner -no sé qué mosca le ha picado- pondré un post sobre esas "Huellas de emoción" que hoy han visto luz y taquígrafos.
Un beso Angelusa. Gracias por tus presentes.