3 de noviembre de 2006

"Que quede claro que yo soy homosexual declarado, pero con eso hago lo mismo que con lo demás, no voy pregonándoló porque no soy "la violetera"

Así se expresa en una entrevista Álvaro Pombo, recientemente galardonado con el Premio Planeta 2006 por su novela: "La fortuna de Matilda Turpin". En ella aborda la homosexualidad con la máxima dignidad y respeto en un momento de euforia que él aprueba y apoya, pero sin obviar las dificultades que conllevan las promesas de fidelidad mutua. Los valores y los afectos en pareja, también en las parejas heterosexuales, en suma, son protagonistas en su novela, como son las relaciones cuotidianas, pero "lo que no se puede hacer es el elogio de la superficialidad y la frivolifad triunfantes hoy".

Sin entrar en los entresijos que conlleva hoy el debate de la homosexualidad, -"porque es un asunto dificilísimo se pongan como se pongan"- y lo que ha derivado su aceptación como es la legalización del "matrimonio" entre parejas del mismo sexo o incluso, de la adopción de niños, (muy discutible y peligrosa por cierto) lo que yo quiero resaltar aquí es el talante del galardonado al abordar el tema, en el que deja claro que se puede tener esa condición llevándola con elegancia y sin aspavientos, al estilo de los que nos tienen acostumbrados en los medios de difusión, que no sólo invitan a "que se salga del armario", sino a que se presuma y se jacte de ello.

Se puede ser homosexual como se es heterosexual, pero no es obligatorio hacerlo público ni que de ello se genere espectáculo alguno.

7 comentarios:

anatema dijo...

Perdón por el doble acento en la palabra "pregonándolo".

dulce dijo...

Como vocês espanhóis estão tão à frente de nós - portugueses! Com uma idêntica raíz católica, nós continuamos presos a tabus e ideias feitas, enquanto a Espanha avança para o futuro, permitindo que a sociedade evolua e se desenvolva.
Beijos Concha e bom domingo

antona dijo...

No hace falta pregonarlo,de acuerdo,pero tampoco hay que ocultarlo,demasiado han sufrido.Basta ya de persecuciones
salu2

anatema dijo...

Dulce. En España, hemos pasado, de una represión absoluta a un libertinaje total. Verdaderamente, no sé dónde se va a llegar, pero este país se "está pasando tres pueblos". Créelo.

Antona, no se trata de perseguir. Creo que nadie persigue a nadie. Eso ocurrió en tiempos del dictador. Lo que trato de decir, como el propio Pombo, es que no hay que exhibir tanto la condición sexual. Cada uno tiene la suya. Y punto. Para espectáculos, el teatro.

Un abrazo a los dos.

LUIS AMÉZAGA dijo...

Porque por encima de la práctica sexual, están las relaciones interpersonales, y cualquier persona inteligente sabe de su complejidad, con sexo o sin él.

anatema dijo...

Sí señor, amigo Luís. Tú lo has dicho.

Choninha dijo...

Fui habituada desde criança a conviver com todo o género de pessoas: raças, credos, opções de vida... A minha mãe tinha grandes amigos homossexuais, com os quais conviviamos. Nada me faz confusão. Só gente má, ignorante e pouco tolerante.


A ver se arranjo tempo, neste tempo que nos escapa, para te enviar um e-mail, para falar-te sobre a minha exposição.

Beijo grande.