14 de julio de 2018

ENCUENTRO DE TRABAJO CON PERIODISTAS DE TURISMO EN LA EMBAJADA DE UZBEKISTAN

El pasado día diez fui invitada junto a un pequeño grupo de periodistas especializados en turismo a la Embajada de Uzbekistán en España, con la presencia del Embajador, el Cónsul y personal de la Embajada para hablarnos de las inversiones que quiere desarrollar el país allende sus fronteras, inversiones que afectan tanto al turismo como a los productos agroalimentarios. Pero antes de comenzar, se nos mostró un video con información sobre las peculiaridades del país, una de ellas, por ejemplo, acerca de Samarkanda donde se fabricó el primer papel del mundo, siendo una de las artesanías más importantes de la región, utilizando las técnicas de China. Llegó a adquirir fama en el mundo entero hasta introducirse en Europa El Embajador, consciente de la importante labor de la prensa no escatimó palabras de admiración sobre el papel que desarrollan los medios de comunicación animando a los asistentes al encuentro a tomar buena nota de los proyectos que tiene el país para desarrollar en el futuro. En el transcurso de las conversaciones el Embajador manifestó la idea de liberalizar ciertas formalidades para facilitar llevar al país inversión extranjera evitando las vacaciones fiscales de los empresarios uzbecos. También manifestó su deseo de reformar la educación para liberarse del socialismo de la Unión Soviética. Sador Sadikov, cónsul, comentó que se impondrá el visado electrónico y que se conseguirá a través de Internet. Pretenden fomentar facilidades para que el flujo al país sea constante. Aunque conscientes de que la Ruta de la Seda es uno de los atractivos más importantes de esta zona del Asia Central, se pretende que a través del Comité de Desarrollo Turístico de Uzbekistán, se haga un estudio a través de la Universidad del país con el fin de hacer de esta ruta una gran promoción. Uzbekistán es un país en desarrollo que se abre al mundo exterior y que quiere aprovechar el imparable flujo de viajeros que recorre cualquier rincón del planeta por muy remoto que se encuentre. Por eso mencionó varias zonas de desarrollo tanto en agricultura como en hostelería y en turismo. Hay que tener en cuenta que un 60% de la población todavía vive del campo. Y aquí hay muchos proyectos para la transformación. Se habló también de política exterior por parte Kuvondikov Nabijon que manifestó que tras el fortalecimiento de la paz regional en Asia Central en 2018, hay voluntad por parte de todos los países de la zona para que se restablezca el desarrollo y la estabilidad en la región. Uzbekistán recibe al año más de dos millones de turistas. Cerca de diez mil españoles. Aunque se reconoce que la capacidad hotelera todavía no está al máximo requerido, por eso el encuentro fue muy fructífero pues se trataron temas que redundarán en los nuevos contactos que se van a desarrollar por parte de instituciones españolas y uzbecos para encontrar el nuevo desarrollo y la expansión que pretenden entre empresas de ambos países. Se concluyó en redactar un decálogo de prioridades por parte de un equipo de personas expertas para comenzar a llevar a cabo las actuaciones que necesita el país. Al finalizar el encuentro fuimos obsequiados con una comida riquísima y sana a base de carne desgrasada y arroz, el típico plaf, el plato nacional. También se sirvieron ensaladas variadas y exquisitas empanadillas de carne y de verduras, todo ello regado con vinos blancos, tintos y refrescos. Además de los periodistas, amigos y compañeros de diferentes medios de comunicación, nos acompañaba también Enrique Peñalva, que gestiona una empresa hispano-uzbeca, “Iberuz”, quien habló con conocimiento de causa de esa experiencia. Gracias al Embajador por su invitación y por mostrarnos, una vez más, las maravillas de ese espléndido país.

22 de junio de 2018

UZBEKISTÁN: SU LEGENDARIA RUTA DE LA SEDA




Algunos de los asistentes con el señor Sador Sodikov
Las modelos posando al finalizar el desfile


La Embajada de Uzbekistán en Madrid, presenta las maravillas de su país en el hotel Sancho de Madrid

La República de Uzbekistán, llamada anteriormente, Gran Bukara, se sitúa en el Asia Central. Como curiosidad, este país junto a Liechtenstein, son los dos únicos países doblemente aislados del mar porque hay que atravesar dos fronteras como mínimo para llegar al mar.

Si nos centramos en su historia, hay que saber que Uzbekistan fue parte del Imperio Samónida hasta pasar a la dinastía Timúrida.

Pero no sería hasta el  siglo XIX cuando pasó a formar parte del Imperio ruso y en 1924 se constituyó en República Soviética, conocida ya como República Soviética Uzbeka. En 1991, al desmembrarse la URSS, obtuvo su independencia.

Y así, desde estos breves apuntes históricos, intentamos saber algo más de este fascinante lugar de las mil y una noches cuajadas de estrellas y de días donde el sol deslumbra allende sus fronteras.

Precisamente, la semana pasada, tuvo lugar en Madrid, en el Hotel Sancho del Paseo de las Delicias, una presentación de los atractivos turísticos de Uzbekistán auspiciada por la Embajada que posee en España y a instancias de José Luis Lorenzo, Presidente de la UIPT, Unión Iberoamericana de Profesionales de Turismo, de la que me honro en pertenecer. A la convocatoria acudió un nutrido y selecto grupo de profesionales del turismo y de la comunicación quienes tuvieron la oportunidad de conocer algunos de los aspectos más interesantes y desconocidos de Uzbekistán.

El acto tuvo lugar en una bonita galería ajardinada del hotel Sancho y se inició con unas palabras de bienvenida por parte del Cónsul de la Embajada de Uzbekistán en Madrid, el señor Sador Sodikov quien habló, cómo no, de la famosa Ruta de la Seda donde tantas leyendas e historias se vivieron por parte de aquellos mercaderes que con sus caravanas atravesaban territorios inhóspitos sin temor a los inevitables salteadores de caminos tan abundantes en aquellas épocas. Pero fue la secretaria  de la Embajada, Alexandra Khabinnina, quien, en un perfecto castellano y apoyándose en didácticos videos, fue mostrando todos los puntos de interés que ofrece el país.

Así, los asistentes tuvieron la oportunidad de conocer la historia de Uzbekistán  desde sus orígenes y circunstancias a través del devenir de tantos siglos, para comprender su esplendorosa  situación actual.

Ciudades como Samarkanda, Bujara, Jiva y Shajrisyabz, todas ellas declaradas por la Unesco Patrimonio de la Humanidad, fueron mostradas al interesado auditorio con todo lujo de detalles el cual, como no podía ser de otra manera, no salía de su asombro ante tanta belleza acumulada a través de tantos siglos.

Samarkanda, que cuenta con más de 2700 años de antigüedad desde 2001 nos lleva a una encrucijada de culturas que van desde el Paleolítico tardío hasta los siglos VIII y VII antes de Cristo. Existe la creencia de que se fundó en esta época. Cabe imaginar lo que sucedió en el transcurso de este largo periodo que como consecuencia fue dejando huella para pasmo de los que se acercan a la ciudad. Samarkanda fue una de las ciudades más grandes del Asia Central y posee extraordinarios tesoros para conocer como el Raquistán, antiguo centro de las ciudades donde todavía se conservan los antiguos oficios de bordadores, grabadores, ceramistas o tallistas de la madera y del cobre. Abundan las Mezquitas, Mausoleos, Necrópolis, etc. Las ruinas de Atraiab y el Observatorio Ulugh Beg, son monumentos que no se deben dejar de visitar.

Bujara, o Bukhara, es la segunda ciudad más sagrada de la Meca. Cuenta con  3000 santuarios. En esta ciudad vive una numerosa población judía donde se asentó en la época romana. Destaca la Plaza Lyabi Khavz, que está en el centro de la ciudad. Su nombre, persa, significa: “cerca del depósito de agua”, que quiere decir que proporciona agua potable a la ciudad. Hay monumentos  importantes  como la Madrassa Nadir Devanbecoi y el Janako Nadir Devan Beguin.

Jiva, o Khiva, es la Ciudad de las mil y una noches. En esta ciudad, tal vez sea donde más se aprecia y se valora el agua. Ni una gota puede desperdiciarse. Se dice que nunca una gota de agua en el desierto fue tan preciada ni tan preciosa. 

La ciudad de Jiva atrapa por sus hipnóticos colores donde un mar de minaretes y azulejos se fijan en la retina del sorprendido viajero que no da crédito a tanta belleza. Algunos de los que han llegado hasta aquí, dicen que esta ciudad siempre había estado demasiado lejos de todo para ser considerada, durante siglos, como un preciado oasis. Las caravanas llegaban  extenuadas desde Persia y en Jiva encontraban un lugar para descansar. No es difícil dejarse llevar por la imaginación cuando nos llegan noticias de algunas de estas experiencias que nos hablan de la riqueza cultural que propiciaron aquellos  intercambios y no solo  de productos sino de costumbres y tradiciones, de historia y lenguas en las que hombres y mujeres pudieron estrechar lazos de convivencia porque no hay nada que enriquezca más al ser humano que transmitir sus experiencias vitales.

En Jiva destaca un enorme cilindro cubierto de azulejos  que se sitúa entre dos antiguas madrassas. Se trata de un minarete inacabado que estaba diseñado para ser el más magnífico del mundo musulmán. La idea era que fuera visto a cientos de kilómetros por la enemiga Bukhara, Pero al morir el Khan se quedó así, como se aprecia en la actualidad. Este minarete es uno entre más de 200 que se pueden admirar en esa ciudad de leyenda. Desde 1990 es Patrimonio de la Humanidad por ser uno de los mejores ejemplos de arquitectura árabe del Asia Central.

Shahrisabz es la ciudad natal de Amir Temur y es tan lujosa y majestuosa como Samarkanda. Fue construida por Timur y los Timuridas. Destaca su majestuoso palacio blanco  Ak-Saray y la enorme cúpula  de la mezquita Kok-Gumbaz. Este palacio se construyó a finales del siglo XIV y principios del XV bajo la dirección del propio Timur quien quiso emular o superar a los palacios y fortalezas de Samarkanda para así embellecer mucho más su ciudad de origen. Para ello reunió a los más prestigiosos artesanos de sus dominios, pero Amir Temur tuvo la desgracia de perder a su hijo a la edad de 20 años y fue tanta su aflicción que para demostrar el amor que sentía por aquel hijo erigió un mausoleo donde el lujo y el esplendor no tuvieron parangón hasta entonces.

Uzbekistán tiene mucho más que estas espectaculares ciudades, Patrimonio de la Humanidad. Posee, además, auténticas maravillas de la naturaleza  donde las vastas extensiones de los desiertos permiten realizar safaris a través de dunas interminables y sentir, al caer la noche, el brillo de millones de estrellas. Lo enormes lagos junto a montañas de más de 3000 metros como la Gran Chimgah son idóneas para la escalada y las innumerables rutas de senderismo.

Tradiciones muy arraigadas, celebraciones como las bodas donde las novias lucen elegantes trajes confeccionados con riquísimas telas en las que se aprecian bordados y filigranas realizadas con piedras e hilos de oro. Los bazares se observan por diferentes puntos de las ciudades repletos de artesanía hecha de diferentes materiales para demostrar el gusto y la profesionalidad de los artesanos.

Sin duda, la presentación de Uzbekistán por parte de la Embajada del país en España, despertó el interés de los asistentes quienes, además, tuvieron la oportunidad de degustar algunos de los platos tradicionales hechos a base de arroz, carnes desgrasadas, frutos secos y verduras frescas. Además de las exquisitas empanadillas. Todo ello regado con sabrosos vinos.

Como colofón, un espectacular desfile de la moda de Uzbekistán donde unas bellísimas modelos desfilaron con elegancia vistiendo magníficos trajes donde el buen gusto y la calidad quedó muy patente para demostrar al público que este hermoso país trabaja con eficacia respetando sus más rancias tradiciones para combinar el pasado con el presente y vislumbrar un futuro que se presenta muy próspero.



14 de febrero de 2018

URUGUAY DESDE EL AIRE




Uruguay es un pequeño país del sur de América. Limita al oeste con Argentina y al nordeste con Brasil. Ocupa un territorio de 178.215 km2, en su mayoría cerros y llanuras por donde se enseñorea la gran cabaña equina con la que cuenta el país. Viajar por sus carreteras es disfrutar de una campiña verde y armoniosa donde la ganadería pasta a placer. La fama de la carne uruguaya, junto a la del país vecino,  Argentina, es conocida en el mundo entero.

Uruguay tiene 653 kilómetros de costas sobre el Río de la Plata y el Océano Atlántico. Su capital, Montevideo, cuenta con  un millón y medio de habitantes, en su mayoría descendientes de europeos. Su religión es católica  y su idioma el español. Esta circunstancia  favorece inmediatamente la comunicación que se inicia de manera sencilla y natural entre españoles y uruguayos. Hay muchos temas de los que hablar y muchas afinidades que se desean conocer. Todo resulta muy placentero.

Su clima es benigno, con temperaturas en torno a los 23 y 38 grados en verano y entre 0 y 15 grados en invierno, lo que hace muy agradable cualquier estación del año.

Uruguay es un país moderno y desarrollado, dotado de importantes infraestructuras. Lo primero que se detecta es el buen nivel de vida de  la población uruguaya. Apenas se atisba  indicio de pobreza. Las políticas que se han desarrollado en los últimos años han dado como resultado un gran equilibrio en la población. Naturalmente que hay zonas como Punta de Este, muy ricas donde se asientan multimillonarios tanto del país como de otros lugares lejanos. Se observan espectaculares edificios que nos dicen mucho del nivel de vida de sus moradores.

También nos llama la atención el gusto por el arte y por la cultura, abundando por todo el país importantes museos y obras de arte. El futbol es también uno de los valores del país, tanto por su gran equipo como por la afición de los jóvenes que se preparan denodadamente para llegar a ser grandes figuras.

Doscientos años de historia, con la que cuenta Uruguay han dado para mucho. Su primera carta constitucional data del 18 de julio de 1830.

Uruguay, por infinidad de razones, es un país pujante donde el turismo también ha encontrado su acomodo.

Precisamente, una de las más novedosas actividades es conocer el país desde el cielo, una experiencia que se puede vivir en Punta del Este, Montevideo, Canalones, Lavalleja, Soriano, Florida, Paysandú y  Salto. Se pueden sobrevolar estar ciudades en avioneta, helicóptero y también lanzarse en paracaídas desde 3000 metros de altura volando a 200 Kilómetros hora, siempre acompañados de profesionales.

Sin duda, volar es una de las experiencias  más fascinantes y atrayentes para el hombre y  Uruguay es un país ideal para este tipo de actividades. Eso sí, se requiere bizarría e ilusión y, sobre todo, muchas ganas de que la adrenalina se dispare.

Fly Uruguay es una de las opciones  para contemplar Punta del Este y para ello nos llevarán de la mano José Ignacio, Pueblo Edén y Garzón desde un ángulo distinto ofreciendo vuelos panorámicos en helicóptero. La empresa cuenta con una pista privada en José Ignacio y Montevideo.

Las Escuela de Parapente y Paramotor Avolar Uruguay ofrecen otro tipo de cursos de iniciación y además dan la facilidad de ir acompañado de un pasajero sin experiencia.

También en Montevideo, en el aeropuerto Ángel Adami se realizan vuelos y “bautismos” para los que nunca han probado la experiencia. Los vuelos tienen una duración de 20 minutos sobrevolando además el Cerro de Montevideo, de una belleza espectacular. También se realizan otros vuelos de 35 y  45 minutos sobrevolando puntos de interés y por último también hay rutas de una hora de duración sobrevolando la costa Atlántica.

En invierno, en Canelones, también se realizan saltos con paracaídas.

Una amplia oferta en la que operan diferentes empresas, como el Centro de Aviación Civil en Florida y Paysandú, la Escuela de Vuelo en Lavalleja y Aventura en Salto en Uruguaya, entre otros. Todas estas escuelas cuentan con grandes profesionales cuyo trabajo y experiencia avalan la aceptación de ese viajero que busca actividades diferentes y al que le gusta la aventura. Un modo de conocer, de disfrutar y de hacer amigos para siempre.


23 de noviembre de 2017

CUACOS DE YUSTE "LA MESA DEL EMPERADOR"








El próximo día 3 de diciembre, se celebrará en Cuacos de Yuste, Cáceres,  una nueva experiencia que se enmarca en el programa TENTACION-ES de Cáceres donde se incluyen, además de teatro, degustación de vinos y tapas de la época del Emperador Carlos V.
El Enoturismo extremeño es el protagonista de este proyecto que tendrá lugar en Cuacos de Yuste y que ha sido organizado por la Diputación de Cáceres a través del Área de Desarrollo y Turismo Sostenible bajo el lema "La Mesa del Emperador". Se han organizado espectáculos entre los que se verá una teatralización por actores donde se recrearán acciones de la época de Carlos V. Precisamente estos emplazamientos fueron elegidos por el Emperador para acabar sus días. El Restaurante Abadía será el encargado de elaborar las exquisitas tapas que se degustarán por los asistentes. El Enoturismo, cada vez más presente, se incluye en la Ruta del Vino Ribera del Guadiana como uno de los valores de la zona donde se incluyen también otros no menos importantes  referidos a la naturaleza, a la cultura y a la gastronomía.
"lA MESA DEL EMPERADOR" se compone de tres tapas y tres vinos que serán valorados pormenorizadamente por un sumiller de la Ruta del Vino del Guadiana.
Una magnífica iniciativa que servirá para que los cacereños y los foráneos se familiaricen con el Enoturismo y al mismo tiempo, tendrán la oportunidad de recorrer los mismos paisajes que contempló el Emperador desde el Monasterio. Y los más deportistas podrán, incluso, hacer la ruta de senderismo cuyo nombre reza,  precisamente RUTA DEL EMPERADOR CARLOS V.

16 de noviembre de 2017

EN LA ESTACIÓN DE CANFRANC








Mi reciente viaje por tierras aragonesas me llevan a la legendaria estación de Canfranc, en la provincia de Huesca un edificio bellisimo,construido a principios del siglo XX. Pese a la inoportuna niebla y lluvia, la estación se nos presenta majestuosa y señorial entre montañas pirenaicas, envueltas en amenazadoras nubes, lo que  hacía  todavía más bello su exterior de estilo palacial francés característico del siglo XIX donde se combinan materiales como el hormigón, piedra, cristal, hierro; una interesante mezcla y cromatismo que se acentúa por la presencia de cubiertas de pizarra, material muy usado en Aragón.

A medida que vamos aproximándonos se percibe esa sensación de soledad  que se detecta ante los grandes edificios sin uso, abandonados a su suerte. Incluso, parte de un viejo tren donde se incluye un vagón de la Cruz Roja permanece sobre los raíles, sin ningún destino, como testigo mudo de la historia.  Pero ya en el interior del edificio nos indica que las recientes actuaciones de restauración y rehabilitación han dado sus frutos y todo se nos muestra tal y como fue en sus orígenes, respetando estilo, materiales y cometidos. Se espera que la estación de Canfranc recupere el pulso y  recobre la vida que las guerras y los avatares del destino le sustrajeron.

Su planta es alargada, simétrica y se articula en cinco cuerpos, con el central y los laterales adelantados y elevados. Tiene 241 metros de longitud y cuenta con 75 puertas en cada uno de sus lados. Un edificio, en suma,  de grandes dimensiones que sobrecoge al contemplarlo. La fachada principal se orienta al Oeste. Tiene un torreón central y otros dos en las esquinas. El largo andén hace que nuestra mirada se aleje hasta perder la vista. El andén es, además, pórtico que se sujeta por columnas y cubiertas de hierro. La majestuosa visión del edificio hace que nos  detengamos ante él, al tiempo que se evocan pasadas épocas cuando era frecuentado por la aristocracia de ambos países y por grupos sociales de diferentes niveles que se permitían viajar con cierta frecuencia. Las fotos del interior así nos lo indican. También pueden contemplarse estampas fotográficas de lo que fue la  Casa de la Renfe o de la Sección Femenina, o el Barrio norte de los Arañones y antiguos edificios  que rememoran un pasado reciente y nostálgico.

Su interior es luminoso, equilibrado y elegante, con una distribución funcional de cada uno de los espacios a partir de un vestíbulo central cubierto con una gran cúpula de fundición. Todo está perfectamente diferenciado, tanto  por su estructura como por su decoración.

Historia:

La estación de Canfranc data  de 1915 y forma parte del proyecto de creación de un paso fronterizo a través de los Pirineos para  unir ambos países: España y Francia a través del túnel de Somport.  Su construcción finaliza en 1925. Se inaugura en 1928 por el rey Alfonso XIII.

En 1931 un incendio provoca en el edificio importantes daños. )

En 1936, durante la Guerra Civil,  el ejército se hizo cargo de la Estación y el túnel quedó tapiado para impedir cualquier posible penetración desde Francia.

El cese de su uso se produce entre 1945 y 1949 debido al derrumbamiento del llamado puente de LÉstanguet en 1970 lo que acaba definitivamente con las comunicaciones internacionales.

La Estación Internacional de Canfranc fue declarada, por el Gobierno de Aragón, Bien de Interés Cultural, en la categoría de Monumento, el 6 de marzo de 2002.

Pero tendría que llegara el siglo XXI para que se redacte un proyecto de restauración y por fin  en 2005 la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural aprueba la rehabilitación de Canfranc y en 2007, el Gobierno de Aragón firma un convenio con el Ministerio de Fomento para la adjudicación de 1.803.050 euros  procedentes del 1% cultural y destinado a la rehabilitación de la estación.

Después llegarían las labores de limpieza, desescombro y saneamiento del inmueble además de demoliciones interiores hasta convertirse en lo que hoy es: un hermoso edificio con la misma imagen que tuvo en otros tiempos y al que pronto le darán utilidad. El pueblo de Canfranc espera con ilusión el momento.




14 de octubre de 2017

VIAJE POR LA PROVINCIA DE GUADALAJARA

Un nutrido grupo de periodistas de turismo, procedentes de diferentes puntos de España y algunos miembros de FEPET han realizado una visita de dos días de duración para conocer el Geoparque de la comarca y Molina de Aragón en la provincia de Guadalajara. El viaje ha sido organizado por la Diputación de Guadalajara y por la CEOE CEPYME con el deseo de que se conozca una de las zonas más bellas y desconocidas de España. El programa se inició con la visita a la Cueva de los Casares, enclavada en la cima de una montaña, el Monasterio de Buenafuente, situado en medio de un bellísimo paraje, el Mirador de Zahorejas, el castillo de Zafra en la Ruta del Señorío de Molina, famoso en la actualidad porque en él se rodó la serie Juego de Tronos, y la histórica ciudad Molina de Aragón. Los periodistas fueron recibidos por diferentes autoridades de la provincia de Guadalajara, entre las que se encontraba el Presidente de la Diputación, algunos diputados y concejales y los diferentes guías que acompañaron al grupo en todo momento. Comenzó la visita por la Cueva de los Casares a la que se accede por una empinada cuesta tras cruzar el puente sobre el río Salado en medio de un paisaje desértico y llano. La cueva es uno de los hitos del arte Paleolítico, de origen kárstico. Fue utilizada en diferentes periodos prehistóricos entre los que destacan los Neandertales entre 200.000 y 30.000 años. La cueva fue declarada Monumento Nacional en 1935. Los grabados que vamos a encontrar en la cueva combina la presencia de rasgos técnicos, temáticos y estilísticos típicos del Paleolítico. Además también existen signos abstractos del interior de la Península. Destaca un grupo de figuras humanas, antropomorfas que se prestan a diferentes interpretaciones. Algunos nos sugieren ritos religiosos, funerarios, esotéricos y llenos de misterio. Llama la atención un grabado donde se aprecian dos figuras humanas que pudieran estar copulando. Este hallazgo es el primero que se ha descubierto en esa actitud. Se han hecho varios estudios y se investiga constantemente para interpretar el significado de estos grabados y para descubrir los que sin duda están por descubrir. Al respecto se ha creado una Agrupación de Amigos de la Cueva de los Casares y del Arte Paleolítico que se viene a sumar a los estudios realizados por Juan Cabré. A continuación nos dirigimos a Buenafuente para conocer el Monasterio de Santa María de Buenafiente, que debe este nombre, precisamente, a que allí mismo, en el interior del Monasterio brota el agua que sale de una bonita fuente. Agua, por cierto, cristalina y muy apreciada por los que allí se acercan. El Monasterio, de la orden del cister está situado en el corazón del Alto Tajo. Su arquitectura es típica del siglo XIII. Sus orígenes se remontan cuando el rey Alfonso VIII quiso repoblar las tierras. Para salvarlo del estado ruinoso en que se encontraba, el capellán Ángel Moreno, en 1971 propició la iniciativa para su recuperación y creó la FUNDACIÓN BUENAFUENTE del Sistal en 1980. Gracias a ello se acometieron obras importantes. En 1931 fue declarado Monumento Histórico-Artístico. Como curiosidad, el guitarrista Narciso Yepes participó con mucho entusiasmo en esta Fundación dando conciertos desinteresadamente que dieron renombre al Monasterio. Incluso, cuando falleció, quiso que sus cenizas fueran enviadas al Monasterio para ser esparcidas por el huerto de clausura. Seguimos ruta hacia el Puente de San Pedro situado entre los ríos Tajo y Gallo. Las aguas transparentes invitan al baño y al relax. Un lugar muy frecuentado por los lugareños en los días de estio. Además de sus cristalinas aguas, el entorno es de lo más variado. Avellanos, cornejos, abedules o fresnos conforman la flora de este bellísimo lugar. La fauna es también muy variada; el mirlo, la lavandera cascadeña, el petirrojo o el mosquitero común hacen las delicias de los ornitólogos y de los muchos amantes de la naturaleza que frecuentan la zona. Estos dos ríos corren por lechos muy diferentes. Mientras que el Gallo arrastra arcillas y arenas de color rojizo el Tajo se vuelve blanco debido a que en su arrastre lleva consigo partículas de caolín. Esta combinación hace que en este espacio las aguas tengan la característica transparencia que las diferencias de otras. Tras la comida en el Hotel Peñarubia de Zahorejas en medio de un ambiente distendido que sirvió para intercambiar opiniones y conocerse unos y otros, salimos hacia el Barranco de la Hoz, uno de los parajes más escarpadas y bellos de la Península Ibérica junto a los Arribes del Duero en la frontera hispano portuguesa. Se trata de un hermoso cañón con farallones de más de trescientos metros donde habita una abundante fauna. Este lugar es uno de los reclamos más importantes de la provincia por el sobrecogedor paisaje, en cualquier estación del año. Llama la atención la morfología de las rocas con sus afloramientos estratigráficos que sirven para reconstruir el clima y las condiciones de la Tierra alrededor de 250 millones de años. Casi todos los miembros del grupo de periodistas hicieron el descenso sobre rústicos e irregulares escalones de piedra, mientras se sujetaban a una de las gruesas amarras. El descenso se hizo en medio de un silencio absoluto, sólo roto por el sonido de las cautas pisadas. Por otro lado había que prestar toda la atención para no resbalar. Una experiencia emocionante que compensó al grupo que quedó maravillado con este espectacular barranco. En las paredes de este barranco hay varias vías de escalada. Según los periodos de nidificación, las escaladas están reguladas. La noche nos acogió en diferentes puntos. Uno de ellos el Molino del Batán, donde tuvo lugar la cena y el posterior espectáculo musical. Este molino se conserva en perfecto estado y en él se guardan numerosos elementos que servían para realizar las faenas propias de todo lo que conllevaba una instalación de estas características. El murmullo del agua corriendo en torno al edificio confiere al lugar un doble atractivo. Y así transcurrió el primer día del encuentro. Tras el desayuno salimos hacia Zafra para conocer su esbelto y famoso castillo, muy conocido en la actualidad por haberse rodado allí la serie Juego de Tronos. Este castillo es de origen musulmán y se alza sobre una atalaya rocosa que se divisa a bastantes kilómetros a la redonda. Desde él se domina toda la paramera molinesa. Fue uno de los enclaves más importantes en la Edad Media y se dice que pudo albergara a unos 500 hombres. El castillo es privado, propiedad de Antonio Sanz Polo quien puso todo su empeño en dejarlo tal y como se presenta en la actualidad. Aquí tuvo lugar la famosa “Concordia de Zafra”. El rey Fernando III se encontraba en tierras andaluzas lo que aprovecharon algunos señores feudales para rebelarse contra él a favor de Alfonso IX. El rey reaccionó llevando las tropas hacia Zafra. El conflicto se resolvió firmando el famoso tratado siendo desheredado Gonzalo Pérez de Lara a favor de su hija Mafalda quien contrajo matrimonio con Alfonso de Molina. De hecho el suceso quedó patente en el escudo de Molina donde se ve una mano mostrando el anillo con el escudo de Molina. Concluye este interesante periplo en la ciudad Molina de Aragón donde pasamos parte de la mañana recorriendo sus históricas calles y conociendo sus iglesias, todas ellas de gran importancia arquitectónica. Esta ciudad cuenta con 3500 habitantes. Destaca su castillo-alcázar y la Torre de Aragón. Muy interesante el Museo Comarcal que trata sobre la evolución de la vida que descubre los numerosos fósiles y minerales. Sin duda, la riqueza de este Geoparque es excepcional. El castillo de Molina es uno de los más grandes de la geografía española. En sus orígenes fue antiguo Alcázar árabe. Destaca también, el Puente Viejo, o Puente Románico sobre el río Gallo, del siglo XIII. El barrio de la judería y de la Morería revela un pasado multicultural. También el denominado “Prao de los judíos” muestra restos arqueológicos de un antiguo arrabal judío habitado entre los siglos X y XV.. Recorrer las calles de esta histórica ciudad nos va dando señales inequívocas de un pasado glorioso y señorial así como de gran opulencia. Entre las calles de Molina de Aragón se escribe gran parte de la historia de España. Hay que destacar la limpieza de sus bien trazadas calles, la armonía de sus fachadas, la conservación de sus monumentos y, como no, la amabilidad de sus gentes y el entusiasmo y orgullo con los que muestran su patrimonio. La comida en el Hotel Los Acebos de Peralejos de las Truchas , donde degustamos unas exquisitas truchas guisadas al estilo de la zona dio por concluido este apasionante viaje de dos días. El asado de cordero también fue otro de los exquisitos manjares que pudimos degustar. Hay que destacar la rica y variada gastronomía de la zona, así como su miel. Un lugar para descubrir y para recomendar.