25 de febrero de 2007




Nos dejamos deslumbrar por la vida que nos dan y por la que dimos un día, sin que nos lo pidieran.
Ahí sus ojos dispuestos y expuestos al calor y a la intemperie. Ahí la mirada que buscamos con la intermitencia del tiempo, con el sosiego de la responsabilidad relativa.
Porque el tiempo todo lo relativiza.
Para bien.
Y sin apenas apercibirnos, el encaje, primorosamente bordado por dedos que señalan primaverales brisas.

4 comentarios:

un dress dijo...

não se pode resistir

à invasão crescente dos cheiros


a poesia espreguiça os sons nos

braços

" e o poeta sai de chofre

por uns tempos desalmado"*...



*(Alexandre o´Neil)

viajante dijo...

Três fotos lindas e um texto encantador.

Abrazo

LUIS AMÉZAGA dijo...

La primavera invita a empezar de nuevo, aunque la mirada sea vieja.

Jorge dijo...

querida concha :
que na próxima terça feira possa rever essas belas flores porque é outro dia dificil para mim, já que vou repertir a colanoscopia para ver se a munhasaude ficou intacta. até la.
Abraços fernando