18 de marzo de 2007






La mañana se presenta jubilosa y hay que aprovechar el día. El pueblo de San Vitero nos esparaba con una pradera repleta de burros y de buches. Se celebra el tercer año consecutivo de la subasta de esos buches que nos evocan a nuestro "Platero" y nos recuerdan a nuestra infancia, sobre todo a los que tuvimos la suerte de conocer a estos preciosos animales cuando fuimos niños, cuando nos subíamos a sus lomos y nuestras frágiles piernas azuzaban las peludas panzas para que trotaran a nuestro gusto.
San Vitero hoy ha sido una fiesta jubilosa y lúdica teñida de una primavera incipiente con tientes casi veraniegos. Miles de personas de España y Portugal han compartido viandas y conversación, han hecho tratos y se han intercambiado productos. Todo ha sido algarabía y jolgorio, bailes y dulzainas. También, cómo no, presentes las autoridades: diputados, concejales, el presidente de la Diputación, el Consejero de Agricultura...cámaras de televisión siguiendo sus movimientos y sus palabras, pero los protagonistas verdaderos han sido los burros zamoranos, esta especie en vías de extinción que preocupa al pueblo zamorano, pero que se trabaja y se hace lo imposible para que no ocurra tal cosa. Según estadísticas, sólo viven algo más de un millar de estos ejemplares y el noventa por ciento se encuentra localizado en Zamora. Desde instituciones y colectivos se toman las riendas para organizar eventos y programar acciones para que se reproduzcan. Al parecer, se ha comprobado que estos animales son muy aptos para paliar enfermedades psíquicas y, de hecho, ya hay programas que funcionan en diferentes puntos de España y fuera de ella.
Para mi, la visita a San Vitero ha sido doblemente gratificante pues he vuelto a recorrer parajes que me son gratos y me traen recuerdos imborrables y porque he estado rodeada de familia y amigos.
La felicidad es esa "rara avis" que nos tantea a cada instante, que revolotea a nuestro alrededor y nos devora cuando no sabemos apreciarla.

18 comentarios:

LUIS AMÉZAGA dijo...

Animales entrañables, casi reliquias.

Talín dijo...

EL CAMINO DE LOS TRIGOS LIBRES

Por José González Torices

Creo que nací con el camino pegado al zancajo. O cada dedo de los pies, andariegos de la tarde, fue marcando la trocha de mis escritos, de mis nombres; la senda misma de la grajea y la alondra, del teso, de la liebre y del lagarto, de la sanguijuela y de la carpa, del campesino castellano que es tanto como rezar salmos de cardo y de trompeta, y gritar, desde el púlpito de su alma, tomillo de filósofo: ‘¡Coño, coño, coño!’.
Que los dedos de mi mano fueron dando tinta de escritura a las veredas de no pocos cuerpos campesinos, dioses de barro y barbecho, de pan candeal e iglesia sin cigüeña y misa, casi Villamar de juventud comunera.
(TOMADO DE UNO DE LOS BLOG DE 'CAMINAR CONOCIENDO')

Este es el autor del que yo ayer no recordaba el nombre. El hecho de querer preguntarte po él no obedece a ningún misterio; simplemente me impulsaba la curiosidad de saber tu opinión sobre su escritura. ¿Mi nombre? Es que, creo, no nos conocemos de nada. No te iba a decir nada. Yo no soy nadie. Soy un simple diletante (como diría Machado) Un amigo zamorano cualquiera. Si he conocido al alcalde, a su mujer, a la hermana de su mujer, a Casado... y tu también los conoces... no es porque yo te conociera antes... llevo alejado bastante tiempo de Zamora... todo ello ha sido por pura casualidad. Esa es la verdad. No es que yo sea reacio a dar mi nombre. Es que no te iba a decir nada.

Talín dijo...

Ah, el nombre ya te lo he escrito

Talín dijo...

"nos recuerdan a nuestra infancia, sobre todo a los... 'conocimos' a estos... animales cuando fuimos niños"

Y para demostrar que tengo razón en lo que te ha dicho antes: me llamo José Mª, un Amigo Zamorano cualquiera, que conoció a Lorenzo Angoso (incluso fue su amigo), a Lorenzo Pedrero, a Hilario Tundidor, a Claudio Rodríguez, a ese de de la UCZ que murió muy joven, a Antonio Casado, a Pacita, a Vázquez, a la hermana de Pacita, a un torerillo que ahora es zapatero (del que no recuerdo su nombre)... como tantos otros.
Y una anecdota: siendo estudiante de Magisterio, paseaba por la plaza donde está el ayuntamiento una mañana de invierno y entonces, los compañeros de curso, me llamaron la atención diciéndome: ¡Mira! ¡Vázquez! ¡Hazle una entrevista! (entonces teníamos una página cada semana en el periódico de Zamora, Imperio) Yo iba con unos parientes. Unos primos míos muy queridos y cultos. Labradores para más señas. No veía a Vázquez por ninguna parte. No oteaba en el horizonte ningún 'golfillo' que jugara al fútbol y que se llamara Vázquez. Mis parientes fueron los qeu me avisaron al decirme que era Andrés Vázquez, un torero del que yo no sabía de la misa a la media. Como insistieran tanto, exclamé: ¿¡Es ese!? Por uno alto que pasaba en ese momento. ¡No hombre! Ese bajito que acude al limpiabotas. Me acerqué. Y me presenté como un periodista. Le pregunté... qué sé yo... por Viriato, por sus lecturas... En fin, nada de lo que podría preguntársele a un torero. Cuando el torero Andrés Vázquez se despedía del limpiabotas le decía: 'Este es periodista como yo obispo'. Mis parientes, que estaban más enterados que yo, me contaron que había sido atracado (acaso herido también, no estoy muy seguro) en Colombia de la que acababa de llegar.
Esta es la anécdota de la confusión entre ambos Vázquez. El segundo, un estudiante que no estudiaba y que ahora es alcalde. ¡Toma del frasco, Carrasco!

Angelusa dijo...

Esta mañana estuve en la feria de San Vitero mercando, el Cristo de marzo, que decimos en Aliste. Pero el día no tenía nada ver ver con el de ayer; hoy hacía frío y el viento no dejaba en paz los tenderetes de los feriantes. Y en la explanada de la ermita, el polvo hacía imposible a ratos abrir los ojos.
Ayer no fuí a lo de la subasta porque supe que había mucha gente y, bueno, me agobia el exceso (como era domibgo y hacía bueno...) Ningún año he ido a ver los buches y siempre acabo arrepintiéndome. A ver si el próximo...
Pues nada, Anatema, que no sabes que ilusión me acaba de hacer leer tu crónica.
Un saludo.

Angelusa dijo...

jeje, Talín, no he podido evitar leer las reseñas que pones y, bueno, me han hecho gracia; sobre todo la anécdota de los Vázquez.

Arroba dijo...

Magnificos, tanto el post de entrada como los comentarios.
En adelante, me apunto como lectora de tan deliciosos relatos.

Gracias a angelusa por pasarme la dirección de este blog.

Llara dijo...

¡Qué maravillosos animales, tan nuestros!

Estuve en la exposición de Tintoretto, muy buena... Aunque fue difícil disfrutarla ya que era domingo y estaba llenísima de gente. He hecho una breve crónica en el blog ;)

Besines

Michi dijo...

Platero y Anatema!!!

un dress dijo...

lindos lindos burros!!!

a minha infância está povoada de aventuras em que sempre entravam burros.
e de momentos de ternura onde também entravam.

para mim são animais mágicos...de força e ternura...

volto para olhar as fotos!

obrigada por partilhá-los, anatema!

besoS

Isabel Romana dijo...

Me han encantado las imágenes y ese repaso tuyo por recuerdos y paisajes de la infancia. Una feria así yo no la he conocido, porque en mi tierra natal (Sax, de Alicante) no había costumbre de comerciar con animales, así que de algún modo siento como si me faltase algo.
Los buches ¿son burritos pequeños? Disculpa mi ignoranacia, pero no había escuchado ese nombre antes.
En cuanto a los Vázquez, también me he perdido, ¿quién es el que ha llegado a ser alcalde? ¡Yo sí que soy una borrica...! Saludos cordiales.

Talín dijo...

El Vázquez futbolista que, estudiando Magisterio, no estudiaba nada. Era pudieramos decir que 'hijo de papá'. Creo yo. El caso es que yo debí tener alguna relación con él, aunque no sé lo profunda que sería. Supongo que poca

Talín dijo...

Y los 'buches' (biches llamaban en mi pueblo) efectivamente 'Isabel Romana' son burros 'infantes'

anatema dijo...

Talin. También uno de mis abuelos llamaba biche al buche. Que no bicho, claro está.

¿Te das cuenta de la suerte que tuvimos de conocer a estos animalitos de pequeños...? ¿Te das cuenta de lo maravilloso que es haber conocido la vida de los pueblos de pequeños?

Me suena muchìsimo tu nombre amigo Amigo. Tu nombre y tus apellidos, pero tengo que pensar y recordar. Seguro que tenemos amigos comunes.

A ver si te acercas a Zamora en Semana Santa y nos conocemos.

Un abrazo.

Tbo dijo...

Preciosos ejemplares y lo útiles que nos han sido esos animales. Hay que salvar a los burritos. Me apunto. Se feliz y no des la espalda a esa "rara avis"

Kadannek dijo...

qué lindo escribís..extrañaba vuestras letras.. hermosas fotos,sobre todo la primera.

cariños.

mi despertar dijo...

me encanta tu texto, lindo bueno ..simplemente te digo.......te sigo.

Lluis dijo...

Hola Concha:

Muy entrañables estos animales. El burro zamorano-leonés, un héroe del Reino de León al que no han podido llamar "castellano-leonés", todo un éxito pues hasta al hombre de Atapuerca le han colgado el dudoso título de ser el primer "castellano-leonés", según la historia de bodeguilla de la Junta.

Siento no haber podido estar en la comida de la abuela pero me tocó trabajar ese fin de semana.

Besos.