17 de mayo de 2007










Para quién se engalana, perfumado, noche y día. A quién susurra al oído
libando esencias. Para qué tanta exaltación bajo el sol...
Hoy me hice mil preguntas en este día -dicen- dedicado al mundo de Internet mientras, en derredor, la brisa me libaba a mí y mil pájaros cantaban a los grillos despiertos. Me cantaban y la piel se me erizaba y el agua volvía y me envolvía en bautismo, casi nupcial.
Todo va desapareciendo con la misma lentitud que se marchitan los pétalos blancos de la jara, los abultados capullos de la escoba, la suave blonda roja de la amapola. Hasta el dulzor de los pámpanos en mi boca será hiel y las ansias y la sed ya no serán ni ansias ni sed.
Basta en la piel el fuerte abrazo de la primavera.
Basta.


8 comentarios:

No name, No face.... dijo...

Me resulta como estar en casa ese paseo.

Lluis dijo...

Concha, has tenido una auténtica sobredosis de primavera. Por desgracia, aquí en Galicia, seguimos con excedentes de nubes, lluvia y niebla.

Angelusa dijo...

Te dejo un beso, Anatema, voy a ver tu Cuaderno, que ando tan liada que ni tiempo tengo.
A ver si nos vemos la próxima semana.
Muásssssssssssssssss

un dress dijo...

da cola excretiva e perfumada das

giestas

...

aqui

.

sempre o regresso a casa


...

A moonclad reflection dijo...

Q vida! te envidio sanamente...besos

glauca dijo...

Es una delicia andar por tus letras aspirando olores y casi percibiendo el trinar de los pájaros. Muy bellas fotos

LUIS AMÉZAGA dijo...

Lee usted muy bien la naturaleza.

triliti star dijo...

foi um agradável passeio.