6 de septiembre de 2006





No sé si este verano va a acabar alguna vez pero mientras no ocurra lo seguiremos disfrutando. Por mi parte, le sigo como fiel amante y me dejo querer, ya sea martirizando mis pies sobre este "malpaís" que dicen en la Isla de Fuerteventura al referirse a su suelo, por donde sólo transitan las cabras o alguien como yo pisoteando los cortantes fragmentos de pizarra, o dejándome acariciar por estas aguas benditas, que sin haber sido bendecidas por ritual eclesial, han sido besadas por la Madre Naturaleza.

Zambullirse en este plateado embalse cuando nada turba el silencio, y los pececillos, como pulgas, rodean el cuerpo, es como tocar el cielo del Olimpo bajo sinfonía de dioses.

Así siento yo los estertores del verano, del calor, de la placidez infinita que me proporcionan los lugares de mi infancia, en el Embalse de Ricobayo (Zamora).

8 comentarios:

AQUENATÓN dijo...

A DIVINA ÁGUA, que banha teu corpo e o refresca neste tórrido verão,que abrasa tudo.

Bji

Arnicio Ciencalles dijo...

Uh, que ganas de estar ahi. Pero no se puede. Buenas fotografias. Que envidia :/ ... xD

zenite dijo...

Bonito!

E no entanto, são rochas “descalças” como estas de Fuerteventura (belas fotos!), que geram, na sua desagregação, por acção da água e do vento, as belas praias de areia fina em que nos banhamos. E como é desta areia fina que se extrai o silício, por certo não poderíamos comungar das palavras que correm pelas estradas desta Aldeia Global e se detêm nos nossos computadores, não fora a existência de caminhos de cabras como os das rochas vulcânicas que aqui nos trazes.
Também gosto da placidez dos rios e ribeiras da minha infância. :)

Boas férias, amiga!

anatema dijo...

Amigo Zenite. Tal vez mi texto no haya sido lo suficientemente explícito pues veo que no lo has comprendido muy bien. Te pido disculpas por ello.

Las fotografías no son de la Isla de Fuerteventura sino de mi propio pueblo, Muelas del Pan, donde está el embalse de Ricobayo, o Río Esla, afluente del Duero.

En ese embalse aprendí a nadar y a amar la naturaleza de sus aledaños.

Al referirme a ese "malpaís" es porque me recuerda por lo arisco y abrupto, al suelo de la Isla de Fuerteventura, compuesto de lava volcánica por donde, como dicen los isleños, sólo pueden transitar las cabras.

El poema que has dejado en mi post anterior me ha dejado muda. He de procesarlo, no sólo en mi mente, sino madurarlo en mi corazón.

Un abrazo.

LUIS AMÉZAGA dijo...

Las fotos transmiten sensación de aire limpio. Malísimo para un urbanitas como yo.

zenite dijo...

Gosto das pedras magmáticas, velhíssimas de milhões de anos, nuas, descalças. Quer sejam as que emergem do "embalse de Ricobayo", de "Fuerteventura", ou de "Silicon Valley" (Califórnia), ou ainda as do Cabo da Roca (Portugal).

Com elas me identifico, como se o chão de mim mesmo tivesse origem, também, no útero da Terra-Mãe. E tem, sem dúvida.

Obrigado, amiga.

Darkhorse1974 dijo...

Que lugar mas bonito!!, preciosas fotos!

TsiWari dijo...

lindas fotos!

calma... melancolia...


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