1 de septiembre de 2006

The Rosa Damascena
Óleo de Fateh Mudarres

El final del verano es como un tubo de crema acabado. Lo creemos vacío pero apretamos una y otra vez y siempre sale algo. Son los últimos estertores. Así los días últimos del estío. Pensamos en recoger, en guardar, y el calor nos vence a cada instante.

El otoño está ahí, esperando, cambinte la música y el paisaje. A mí me atrae la música árabe como me atraen los países que la generan.

Vuelve la nostalgia del pasado reciente. Vuelven estas ansias de remontar el vuelo. VOLAR lejos, allá, donde el misterio es filosofía de vida, allí, donde nada cambia ni se transforma. De ahí su misterio.

3 comentarios:

o fogo que a fraga ferra dijo...

sim
em breve o Outono
das tardes suaves.

das frestas tardias.
dos frutos risonhos.

das tristes miradas
presas nas gelosias.

das tardes que queimam
por atado abandono.

ah, são tardes que tardam
as tardes de Outono!

Arnicio Ciencalles dijo...

"Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo."

Peggy dijo...

Bonito comentario , y esplendidas fotos , tuve referncias tuyas en otro blog :) un kis