22 de junio de 2007

Embalse de Ricobayo (Zamora)



Transparente quietud. Junto a la tierra
rojiza, desecada hasta la entraña,
con aridez que es ya calcinación,
se abre el Mediterráneo. Hay pino bajo,
sabinas, pitas, y crece el tomillo
y el fiel romero tan austeramente
que apenas huelen si no es a salitre.
Quema la tramontana. Cae la tarde.
Verdad de sumisión, de entrega, de
destronamientos, desmoronamientos
frente al mar azul puro que en la orilla
se hace verde esmeralda. Vieja y nueva
erosión...

Claudio Rodríguez
"Frente al mar" del libro II de Alianza y Condena

El poeta se encontraba frente al mar, viéndolo desde un lugar llamado "Las Mayoas" Ibiza.





Lejos de su tierra, Zamora, y lejos de su río, el Duero, tal vez, también, lejos del Esla, afluente de aquél. Lejos de todo ello Claudio soñaba como sueñan los seres solitarios, como yo soñaba ayer, muy lejos de Ibiza y de "Las Mayoas". Me embargaba el aroma a tomillo y a romero de mi tierra, me acariciaba la brisa del agua mansa sobre el cerro de Peñimaña, los ojos oteando, como los del halcón, la anegada cueva del Castillo.
Me rodea esta quietud, lienzo verde
con primor bordado. Bastidor de miel
e hilos de agua. Y va cayendo el día
mientras las nubes bajan y yo tiemblo
de nostalgia y saudade portuguesa.
Todo es verdad y mentira. Todo es.
Todo fue quimera y todo sueño fue
frente a este río mío: río Esla.

1 comentario:

Talín dijo...

Hermoso poema de Claudio. Siempre me llamó la atención.

Ah, tu poema, con aroma agreste.

Hermosas fotos.

Y gracias por la información que me diste.

Algún día volveré a la tierra. Ganas me quedan.