24 de octubre de 2008

OVIEDO, PRINCIPESCA Y MODERNISTA


















Los Premios "Príncipe de Asturias" que, cada año, conmemora la ciudad de Oviedo, le dan un relieve internacional muy celebrado por los ovetenses y por todos los españoles, pero la ciudad, por sí sola, es ya un ejemplo de belleza arquitectónica, de urbanismo y de limpieza, no en vano, Oviedo fue nominada en su día, como la ciudad más limpia de Europa y que la convierte en un ejemplo a seguir. No hay más que pasear por sus calles y observar aceras y calzadas, refulgentes. Como las numerosas obras de arte de se distribuyen por toda la ciudad como "La Regenta" de Clarin, o la de uno de sus famosos galardonados, Wody Allen, entre otros personajes, a los que sus estatuas se las limpia a menudo para que siempre luzcan sin una brizna de polvo.

Son muchas las personalidades que han sido distinguidas con los premios que otorga la Fundación PRINCIPE DE ASTURIAS como Hussein de Jordania, Camilo José Cela, Julián Marías, John H. Elliot, Joaquín Rodrigo, Francisco Umbral o Valentín Fuster, entre otros que, en su día, hablaron de las excelencias de esta ciudad, de su arte y cultura, del paisaje que la circunda, de su gastronomía y de su sidra y, sobre todo de sus gentes, afables y generosas como sólo los asturianos saben ser.

La ciudad ofrece numerosos atractivos para el visitante. Su enorme oferta cultural y artística la convierte en una de las ciudades con mayor número de actividades durante todo el año. Su oferta hotelera es exquisita y el trato para con el cliente excelente. Aunque el hotel LA RECONQUISTA sea el más afamado y conocido internacionalmente por acoger a los galardonados de los premios y a los Príncipes de Asturias, existen otros muchos con un encanto especial como por ejemplo el hotel LIBRETTO ubicado en un edificio modernista de principios de siglo XX, junto al famoso Parque de San Francisco, decorado todo él, en su interior, con ornamentación que hace referencia a la música, como su propio nombre. Su paso por él es una experiencia de confort y bienestar que no se olvida.

Oviedo también es el ambiente que ofrece en sus mercados de abastos y en el de las flores, es el ambiente de sus terrazas al aire libre y de sus exquisitos restaurantes, es la elegancia de sus gentes, de sus mujeres, es, en definitiva, un lugar al que llegan las brisas del Atlántico, de la Playa de Gijón a la que se llega en, apenas, treinta minutos. Algo más en tren, disfrutando de un paisaje envidiable.

Siempre Oviedo.



3 comentarios:

o s a k a dijo...

di que sí, me encanta el centro de Oviedo. Parece un decorado de película, pero las tiendas no son de atrezzo y la comida es deliciosa (y no de triste catering)
:P

lo has trjansmitifo fenomenal con tus fotos

n a c o
executiveproducer

Golfo dijo...

En esa tienda de paraguas, junto al mercado, me hicieron una foto muy divertida.
Simplemente miraba arriva en medio del gentío.

Golfo dijo...

Frente a esa tienda de paraguas, junto al mercado, me hicieron una foto muy divertida.
Simplemente miraba arriba en medio del gentío.

(antes se me escapó el botón, la virgen, qué vergüenza)