29 de septiembre de 2016

VISITA A LA CIUDAD DE TORO DE PERIODISTAS DE CASTILLA Y LEÓN












Varios periodistas de Castilla y León han realizado un recorrido por la ciudad de Toro con un guía de excepción, su alcalde, Tomás del Bien,  que fue explicando cada rincón, cada monumento,  al tiempo que fue desgranando la historia y mostrando  la riqueza patrimonial de esta ciudad que se asoma al Duero y que, en la actualidad,  pasa por un dulce momento de afluencia de público con las Edades del Hombre.  El entusiasmo y el conocimiento de su ciudad son dos características que adornan a este joven alcalde y que quedaron patentes ante las explicaciones pormenorizadas, tanto históricas como arquitectónicas sobre los diferentes monumentos  que visitaron.  El alcalde, historiador de profesión y alumno aplicado, habló a los periodistas de sus proyectos, de los que está acometiendo y de los futuros; todos ellos encaminados a fortalecer los recursos que tiene la ciudad como el del vino pero siempre enfocándolos hacia  la cultura. Iniciativas no le faltan a este Alcalde.

Los periodistas visitaron  el Alcázar, bastión defensivo que marca la fundación de la ciudad como burgo medieval a principios del siglo X. De gran belleza, la fortaleza se encarama  sobre la gran roca, Barranco de la Vega y que ofrece una fantástica vista del río Duero y del amplio paisaje que lo circunda. También visitaron El Hospital de la Cruz o del Obispo, antiguamente casa de enfermos. Es de estilo renacentista y posee  un bello claustro de madera sobre columnas de piedra con bellísimos capiteles, todos ellos diferentes.  Introducirse en cada uno de estos espacios históricos es embeberse de la propia historia de España y Toro, ciudad de realengo, nos muestra el crecimiento sostenido y el protagonismo histórico en estas mansiones señoriales. El Palacio de los Condes de Requena, con triple fachada,  es un ejemplo de ello donde se mezclan los estilos gótico y morisco. Son innumerables los edificios que embellecen las plazas y las calles de Toro.

Muy especial la visita a la Plaza de Toros, cuya reciente restauración le ha devuelto su estética decimonónica  y el esplendor taurino del pasado. Esta plaza, una de las más antiguas de España (1828) ha resistido el paso del tiempo pese a haber estado a punto de derrumbarse en no pocas ocasiones. Por fortuna se acometió a tiempo su restauración para que hoy se nos muestre bellísima y pulcra. Hay una persona dedicada exclusivamente a este fin, a su cuidado,  limpieza y mantenimiento. En ella, no solo se celebran corridas de toros sino también ferias del vino, conciertos y otros espectáculos.  Y en la misma acera, con pared medianera con la plaza,  el emblemático Teatro Latorre, un teatro “a la italiana” de estilo isabelino tardío. Está construido donde estuvo el viejo Corral de Comedias. El techo conserva una bella pintura al óleo con medallones donde aparecen famosos dramaturgos. Precisamente, en el frente se encuentra Shakespeare debido a que Carlos Latorre, al que debe su nombre,  cosechó grandes éxitos al interpretar sus obras.

Toro atrae al viajero por su historia, por su patrimonio y por sus tradiciones. Es famosa la fiesta de la Vendimia que se celebra en estos días cuando la ciudad bulle de gente entre carros engalanados repletos de uvas y paisanos ataviados para la ocasión. La alegría, la música y el ambiente festivo llena la ciudad de Toro.  Como ocurre con los Carnavales, uno de los más importantes de España que se distinguen por la participación de los toresanos, no hay un toresano que no se disfrace y por la imaginación que derrochan al idear sus disfraces, mordaces, sorprendentes y llenos de fantasía para regocijo de los ciudadanos apostados en las calles para ver los desfiles. También las fiestas patronales de San Agustín o los mercados medievales son igualmente participativos y que  proporcionan a la ciudad ambiente y economía. Se dice que los toresanos son únicos para organizar sus fiestas y quien ha tenido la suerte de conocerlas puede dar fe de ello. También Toro atrae al viajero por sus gentes, generosas y hospitalarias,  cómo no.

Los periodistas, remataron  la jornada  visitando la bodega histórica del Ayuntamiento, llena de pasadizos y recovecos que, en otros tiempos, se comunicaban con los cientos de bodegas que existen en la ciudad. Allí mismo se ofreció a los asistentes un vino español, cortesía de la bodega de Ramos y Embutidos Ballesteros.

Desde estas líneas se han esbozado unos breves apuntes para los curiosos pero  nada comparable con lo  que esta ciudad encierra.

El alcalde animó al grupo de periodistas a visitar Toro con motivo de la Noche Blanca del Patrimonio y la fiesta de la Vendimia así como los numerosos actos que con motivo de las Edades del Hombre, ha programado el Ayuntamiento.



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