22 de julio de 2010

Santo André, pueblo abandonado






















Perteneciente al municipio de Mogadouro (Portugal), se encuentra Santo André, un pueblecito abandonado en medio de un paisaje bucólico y esplendoroso, donde la generosa naturaleza hizo que crecieran olivos y otras especies típicas de clima mediterráneo. Ahora, Santo André, nos muestra su desnudez y abandono por parte de sus moradores y consigue que su sola visión nos parezca como una profanación.

Las casitas, todas de piedra y de gran estética en su interior, se encuentran vacías. En algunas de ellas, sus moradores dejaron sus enseres personales, probablemente ordenados por si la vuelta al lugar se propiciaba. Sin embargo, nos cuentan, algunos soldados, de maniobras, aprovecharon la soledad del lugar para emborracharse y, como auténticos vándalos, profanaron baúles, maletas, ropas; deshicieron camas y arrojaron por el suelo todo cuanto encontraron.

La belleza del lugar, su naturaleza, siempre vigente, dejaba oir el trinar de las aves, el murmullo de las hojas de los árboles, el trotar del agua sobre el arroyo. Pese al abandono de sus gentes y de las autoridades públicas, la estampa de Santo André es de una belleza singular que permite apresarla y guardarla, no sólo en el objetivo de la cámara, sino en el corazón.

1 comentario:

pirugenia dijo...

Es interesante que los que usan una casa abandonada para guarecerse o emborracharse o lo que sea, luego la "violen" al abrir sus armarios, vaciar sus cajones y voltear todo por el suelo. ¿Qué ganarán con ello? ¡Qué extraña la sique humana!
Las fotos y los comentarios tuyos se acompañan muy bien. Gracias.